Lifestyle
 

Asistencia y cuidados para enfermos del parkinson

De Enfermedad de Parkinson

Asistencia y cuidados para enfermos del parkinson

CAPITULO 1: DIAGNOSTICO Y TRATAMIENTO

INTRODUCCION GENERAL


¿Qué entendemos por parkinsonismo?

Con el parkinsonismo nos referimos a una dolencia de tipo médica caraterizada principalmente por temblores, movimientos lentos, reducción de la actividad motora y rigidez muscular.

Se trata de una enfermedad cerebral degenerativa y de lenta evolución cuyas causas aún se desconocen del todo, y que afecta a determinadas estructuras internas (ganglios basales) del cerebro. Se relaciona con la falta o deficiencia de un componente químico llamado dopamina. La dopamina tiende a concentrarse en la sustancia negra, un área del cerebro del mismo color localizable en el cerebro medio.


Trastornos similares a la enfermedad del Parkinson

Con frecuencia, los síntomas del parkinsonismo derivan de la toma de algun medicamento.Los tranquilizantes pueden crear efectos muy parecidos a los del parkinsonismo.

Además, algunos medicamentos, tales como Haldol, Thorazine, Loxitane, etc... pueden provocar síntomas parecidos y que sean indistinguibles a los de la enfermedad del parkinson. La reserpina, que se receta para la tensión arterial puede causar también parkinsonismo. Sin embargo algunos medicamentos como las de tipo benzodiazepinas, véase Valium, o Librium, Xanax, no causan ningún tipo de síntoma. Medicación gastrointestinal como Reglan puede producir también parkinson. Aparte, éste puede derivar de una parálisis, o de una encefalitis.


FORMAS DE DIAGNOSTICO CLINICO

Señales Clínicas de la Enfermedad.

El diagnostico sigue estableciendose mediante una exploración neurológica. Los signos evidentes del parkinson son: leves temblores que se presentan en reposo, una forma muy determinada de rigidez muscular también llamada como rigidez en rueda dentada y una reducción importante de la capacidad del aparato locomotor o movimientos lentos (bradicinesia).

Normalmente los temblores suelen darse en las manos con un intervalo de varios ciclos por segundo. Tambien pueden apreciarse temblores de la mandíbula y de las extremedidades inferiores. La bradicinesia puede ser general, en ella la persona no realiza cambios de posición y se mueve muy lentamente.

Aparte de estos tres signos evidentes existen otros indicativos menores. Entre ellos encontramos cambios en el habla, la dificultad de tragar, babeo, encorvamiento, andar arrastrando los pies, falta de balanceo de los brazos,perdida de equilibrio, expresión facial en blanco y mirada fija,("cara de pez o de mascara"), estreñimiento, dificultad para controlar la vejiga, disfunciones sexuales y caspa. El habla de una persona que padece parkinson se caracteriza por una monotonía suave, el volumen se reduce, y a veces es difil comprender al paciente. También puede verse afectado la capacidad de tragar debido al efecto de aspiracion de aire de la tráquea. El babeo, más conocido como sialorrea, se produce como consecuencia de la dificultad de tragar automaticamente y se ve afectado por la postura de encorvamiento.La falta de balanceo es un signo de la pérdida de de movimientos involuntarios que ocurre en el cerebro cuando los ganglios basales no funcionan correctamente. Los problemas de equilibrio se deben a la incapacidad del enfermo para corregir cambios posturales y por el efecto de "congelamiento" de los pies al intentar girar, lo que puede provocar caidas graves. Llegado a cierto estadio de la enfermedad si se les empuja pueden ser incapaces de recuperar el equilibrio y controlarlo. La forma caracteristica del caminar es mediante pasitos cortos,y arrastrando los pies. La marcha del paciente es la de mantener los pies bajo el cuerpo y evitar así inconscientemente la caída al caminar. El estreñimiento, el autocontrol de la vejiga y la disfunción sexual demuestra la relación del parkinson con el sistema nerviosos autonómico.

Por tanto, el diagnóstico del parkinson es válido cuando al menos dos de los tres signos principales estan activos y visible y/o cuando se identifica una de las señales principales y al menos dos de las menores. No todos los pacientes llegan a desarollar todos los síntomas, existiendo una variación entre sintomas según cada caso. Además los temblores sólo se dan en un quinto de todos lo casos estudiados.


Sintomatología de la enfermedad de Parkinson:
  1. Temblores lentos en reposo.
  2. Rigidez muscular (en rueda dentada)
  3. Bradicinesia(lentificación de movimientos)
  4. Falta de equilibrio.
  5. Traastorno del caminar, congelación repentina de los pies.
  6. Postura encorvada.
  7. Expresión de "cara de pez".
  8. Dificultad al tragar.
  9. Disminución del volumen de voz y perdida de claridad al hablar.
  10. Sialorrea(babeo).
  11. Dermatitis seborréica(caspa).
  12. Porblemas para controlar la vejiga urinaria.
  13. Estreñimiento.
  14. Disfunción sexual.
  15. Cambios de humor.
  16. Problemas de sueño.


Fases de la Enfermedad de Parkinson

La enfermedad de Parkinson suele ser un trastorno neurodegenerativo de letna evolución. La escala de Hoehn y Yahnr divide al enfermedad en cinco fases:
Fase I → Las señales de la enfermedad aparecen solamente en un lado y afectan solo a una parte del cuerpo.
Fase II → Las señales de la enfermedad son bilaterales, pero el equilibrio sigue intacto.
Fase III → Las selales de la enfermedad son bilaterales y el equilibrio esta afectado.
Fase IV → La enfermedad perjudica a todas las funciones.
Fase V → El paciente queda postrado en cama o en silla de ruedas.


El paso por cada una de las fases varía con cada uno de los pacientes. Rara vez los pacientes llegan en fase IV en un periodo incial de 5 años. Sin embargo es más habitual que un paciente padezca la enfemedad durante quince o veinte años antes de llegar hasta fases mas graves. Esta escala no hace constancia de las fluctuaciones que pueden darse al administrarse tardíamente como ejemplo levodopa a pacientes que esten en fase V, y que mejoren regresando hacia fase III o incluso fase II.


MEDICAMENTOS PARA LA ENFERMEDAD DE PARKINSON

Terapia basada en Medicamentos.

El objetivo de la terapia es reducir la incapacidad funcional de la persona. Por ese motivo es importante que la persona consulte a su médico y conozca como afecta la enfermedad a su vida. Lo que se busca es conseguir un equilibrio entre rendimiento funcional del aparato locomotor y la propia derivación de los efectos secundarios de las pastillas del tratamiento.

El enfermo de Parkinson conocedor de los objetivos y de los posibles aspectos adversos que conlleva el tratamiento y que además comprende cual es la trayectoria habitual de la patología puede sacarle un mayor partido al tratamiento. El médico que lo tratará será el neurólogo, sabiendo en todo momento que aspectos de la enfermedad pueden mejorar con las medicinas administradas y cuales son los efectos secundarios de éstas. Asimismo es importante saber la evolución de la enfermedad. Muy a menudo los enfermos tienden a pensar que el empeoramiento de su condición motora es resultado de una mala gestión del tratamiento en lugar de pensar que es resultado de la naturaleza cambiante de la enfermedad en ese instante.

Es importante que haya comunicación abierta enttre médico-paciente.Los pacientes deben contar a los médicos como les afecta la enfermedad a sus vidas, y el grado de incapacidad que pueden tolerar.Por su parte los médicos tiene el conocmiento científico y médico sobre la enfermdad y sobre todo la experiencia sobre otros pacientes de modo que pueden dar respuesta a aquellas preguntas que en circunstancias parecidad han surgido en otros pacientes con la misma enfermedad.

Los pacientes que conocen sus enfermedad y saben sus síntomas pueden ser más flexibles a la hora de controlar la dosis del tratamiento, aunque siempre dentro de unos límites establecidos por el médico. Por ejemplo es posible que cada cierto tiempo sea necesario aumentar o disminuir las dosis debido a la necesidad de dar descanso o fortalecer el mecanismo antiparkinsoniano del tratamiento. Por otro lado hay pacientes que por supuesto no son capaces de tolerar las medicinas antiparkinsonianas.


Agentes Anticolinérgicos (Medicamentos para Temblores)

Los agentes anticolenérgicos son muy útiles contra los problemas de los temblores. Dado que los temblores son uno de los primeros síntoma de la enfermedad, no resulta pues, sorprendente que sean, con frecuencia, las primeras medicinas utilizadas en el tratamiento. Estos agentes producen sequedad de boca, y por ello pueden ser útiles a la hora del problema del babeo. Desgraciadamente este tipo de medicamentos tienen poca o ningun tipo de beneficio sobre otro tipo de sintomas comunes como pueden ser la rigidez, la lentitud de movimiento y otras características de la enfermedad.

Se sugiere que los síntomas de la enfermedad pueden mejorar aumentando el nivel de dopamina en el cerebro o disminuyendo el nivel de acetilcolin. Los anticolinérgicos actúan bloqueando la transimisión del acetilcolin. Entre los anticolinérgicos que siguen en uso tenemos el Artane, el Cogetin, el Akineton y el Kemadrin.

Los medicamentos anticolinérgicos pueden tener varios efectos secundarios, por ejemplo estreñimiento, o dificultad de vaciar la vejiga. En cualquier caso dada la propia naturaleza de la enfermedad son problemas comunes que pueden agravarse con los efectos de los anticolinérgicos.

Por otro lado la visión borrosa y la confusión momentánea pueden ser tambien consecuencia de sus efectos. Además impiden la sudoración con lo que puede aumentar peligrosamente el nivel de calor del cuerpo humano y llevar a agotamiento por calor en climas calidos o meses de verano.


Antihistamínicos

Son un tipo de medicamentos íntimamente ligados a los anticolinérgicos. Se cree que los beneficios farmacológicos de los antihistamínicos se deban a sus propiedades anticolinérgicas.

Los efectis antiparkinsonianos de los medicamentos antihistamínicos no estám relacionados con sus efectos en la histamina.El Benadril, es un agente que se usa para los temblores, sin receta médica y conlleva menos riesgos de causar problemas en la vejiga o en el instestino, pero puede dar lugar a mareos en las primeras semanas.


Amantadina (Simetrel)

La amantadina puede administrarse en los tratamientos iniciales, especialmente si la lentitud de movimientos o la rigidez del tono muscular son los síntomas principales. Generalemente se suele tolerar bien y es, clínicamente, una forma débil de la levodopa. Ejerce un efecto antiparkinsoniano, al aumentar la liberación de dopamina almacenada en el cerebro. Tiene, pues un efecto benéfico sobre la rigidez, la lentitud de movimiento y los temblores.
Algunos médicos creen que los efectos completos de la amantadina permanecen a corto plazo. Otros piensan que es continuo, pero la progresión de la enfermedad requiere que el médico añada o sustituya la medicina por otra más efectiva o de mayor dureza al tratamiento. Tanto si los efectos son permanentes como si no lo son, puede discontinuarse el medicamento debido al aumento importante de síntomas de la enfermedad. Si se discontinúa la medicina es mejor reducir la dosis poco a poco antes de suspenderla totalmente.
Las alucinaciones visuales son unos de los efectos mas perturbadores de la amantadina. Se observa especialemente en pacientes con el grado de enfermedad mas avanzado. Las alucinaciones se forman a través de personas o animales y suelen ser muy reales. El efecto adverso se produce cuando se deja de tomar la amantadina y es entonces cuando puede provocar la aparación de livido reticularis, unas manchas de color morados en la piel que suelen aparecer en las piernas. Otros efectos secundarios pueden ser insuficiencia cardíaca congestiva, aturdimiento, o desmayos al estar de pie, y la hinchazón de tobillos. Visión borrosa, estreñimiento, y dificultad para vaciar la vejiga son otros de los efectos secundarios de la amantadina


Selegilina (Eldepryl, Carbex)

La selegilina es un inhibidor selectivo de la monoaminooxidasa del tipo B (MAO-B). Inicialmente, se desarolló como neuroprotector, y en pruebas iniciales demostraba que gracias a la aplicación de este medicamento, disminuía la progresión de la enfermedad de Parkinson. Sin embargo estudios posteriores no han podido demostrar los beneficios neuroprotectivos de la selegilina. Parece claro, no obstante que proprociona un leve efecto benéfico sobre los síntomas de la enfermedad y sobre todo puede resultar útil en las etapas inciales especialmente antes del inicio del uso de la levodopa.


Levodopa (Sinemet, Madopar)

La levodopa, conocida también como L-Dopa, se introdujo en los años 60 para el tratamiento de la enfermedad de Parkinson. El reemplazo de la terapia con levodopa, que dentro del organismo se convierte en dopamina, suposo uno de los grandes avances clínicos. Sigue siendo uno de los medicamentos más utilizados y es útil en todas las etapas de la enfermedad.

EL inicio del tratamiento de levodopa comienza cuando la rigidez del tono muscular y la lentitud de movimientos merma de forma considerable el rendimiento de la realización de actividades cotidianas.

Para prevenir la rápida absorción de levodopa en el organismo, se han realizado mezclas junto a la carbidopa o benseracide. Tenemos pues carbidopa/levodopa (Sinemet) y la benseracide/levodopa (Madopar). Al utilizar dicha mezcla hace que la cantidad total de levodopa antes de alcanzar el cerebro se reduzca del 80% al 90%.
Cuando un paciente comienza el tratamiento con Sinemet o Madopar, suelen notar inmediatamente y de forma drámatica sus efectos. La bradicinesia, la rigidez y los temblores pueden mejorar hasta tal punto que podriamos llegar a decir que casi podrían olvidarse los pacientes de los síntomas.

Este tipo de mejoría tiene una duración de entre dos y cinco años. Durante este tiempo es dificil que el paciente note la pérdida de efectos de la medicina.

El fénomeno de desparición de los efectos de los medicamentos pueden producirse de forma abrupta, de forma que una mañana se levante el paciente y sienta que los síntomas propios del parkinson son mayores, o incluso puede experimentarlo antes de la toma de ingestión de la siguiente dosis. Este fénomeno calificado como de "activación/desactivición" es resultado de la reducción de dopamina en los ganglios basales, de forma que se requiere un flujo constante de levodopa en sangre. Desafortunadamente, la levodopa solo dura en sangre unas horas dada su rápido desglose.
Cuando tenemos el síntoma de desactivación, tenemos tres tipos de tratamiento, una es dosis de Sinemet o Madopar a dosis más frecuentes y en cantidades más pequeñas. Otra forma sería la administración de tipo intravenosa a ritmo constante de algunas de estas medicinas. Y por último, el tercer tratamiento consiste en añadir un medicamento nuevo, que suele ser una agonista dopamínico o el inhibidor COMT.
La levodopa, al igual que otros muchos productos no carece de efectos secundarios. Al comenzar a tomarlo en mejor iniciarlo en dosis pequeñas e ir aumentandola a medida que pasan las semanas, evitando así entre otras cosas la aparición de naúseas o vómitos. Al principio es mejor tomarla con comida, pero dada su rápida absorcíon por el organismo, una vez se haya desarrollado la tolerancia al medicamento, es mejor tomarla con el estómago vació o con un ligero tentempié.

Si se utiliza la levodopa a largo plazo pueden inducirse movimientos anormales por la toma del fármaco(discinesias). Son movimientos de la lengua, o boca o o movimientos rápidos de las extremidades e involuntarios. Ocasionalemente pueden inducirse también, contorsiones o posturas fijas de los pies o manos. Las discinesias, suelen producirse cuando la enfermedad se encuentra en un estado avanzado.

La confusión mental y las alucinaciones plantean un severo problema creciente para el enfermo y para el medico. Como norma general, si se experimenta un estado de confusión, se suspenderá la toma de medicación a excepción de la dosis mínima de levodopa. En algunas ocasiones puede establecerse un periodo de descanso para determinar si la confusión se debe verdaderamente a la ingestión del medicamento. No obstante este tipo de descansos conlleva un riesgo importante como inmovilidad grave con pnenumonía de aspiración y embolias pulmonares. La levodopa también puede causar desmayos y aturdimiento. Si aparecen rápidamente, la sangre se concentra en la piernas, privando de suminstro de oxígeno al cerebro. No obstante esto es algo que sucede con o sin levodopa como normal general dada la propia naturaleza de la enfermdad, aunque suele agravarse con la toma de levodopa. Si fuera necesario se utilizarían calcetines elasticos.
Indispensable no tomar junto a la levodopa inhibidores de la monoamonooxidasa (MAO). No confundir con la selegilina, que es un fármaco antiparkinsoaniano inhibidor selectivo del MAO-B. Los inhibidores no selectivos ya no se preeescriben pero se usaron mucho en su momento contra el tratamiento de la depresión. Por tanto el uso del MAO junto a la levodopa produce elevaciones graves de la tensión sanguínea y del pulso. Tampoco debería preescribirse el uso del Aldomet, que se trata para la tensión arterial, ya que reduce el efecto de la levodopa.


Agonistas de la Dopamina

Al contrario que la levodopa, que se convierte en dopamina en la sustancia negra, que a su vez estimula el estriado, el agonista de la dopamina estimula directamente los receptores de la dopamina en el estriado. Es decir, los agentes agonistas engañan al estriado, haciendo que lo acepte como si se tratara de dopamina.

Aunque, los agentes agonistas de la dopamina pueden usarse solos, sueñen añadirse a los medicamentos cuando la levodopa empieza a perder su efecto beneficiosos. Los agonistas pueden resultar beneficiosos a la hora de las fluctuaciones motoras que se producen durante la etapa de tratamiento con levodopa. Si se añade un agonista de la dopamina a la levodopa, se podria ir utilizando pequeñas cantidades de levodopa que en principio podrian ayudar al adelantarse a las fluctuaciones motoras que se producen.


BROMOCRIPTINA (PARLODEL)

--Tomasety III 16:45 19 may 2008 (UTC)